El Magnífica

Con María Madre de Jesús y Madre nuestra cantamos el cántico de esperanza liberadora del pueblo del Señor

Templos
Obispado
 

 

Cántico de María de Nazaret

Isabel se llenó del Espíritu

Santo y exclamó en alta voz: "¡Bendita tú eres entre las

Mujeres y bendito el fruto de tu vientre!¿Cómo he merecido yo

que venga a mí la madre de mi Señor? Apenas llegó tu saludo a

mis oídos, el niño saltó de alegría en mis entrañas. ¡Dichosa tú

por haber creído que se cumplirían las promesas del Señor!"

 

 

 

María dijo entonces:

 

Proclama mi alma la grandeza del Señor,

y mi espíritu se alegra en Dios mi Salvador,

porque se fijó en su humilde esclava,

y desde ahora todas las generaciones me llamarán feliz.

El Poderoso ha hecho grandes cosas por mí:

¡Santo es su Nombre!

Muestra su misericordia siglo tras siglo

a todos aquellos que viven en su presencia.

Dio un golpe con todo su poder:

deshizo a los soberbios y sus planes.

Derribó a los poderosos de sus tronos

y exaltó a los humildes.

Colmó de bienes a los hambrientos

y despidió a los ricos con las manos vacías.

Socorrió a Israel, su siervo,

se acordó de su misericordia,

como lo había prometido a nuestros padres,

a Abraham y a sus descendientes para siempre. Amen.

 

Evangelio de San Lucas Cp. 1, 39-55.

 

 
   
En nuestra iglesia latinoamericana hay todavía insuficiente aprovechamiento  y  utilización  incompleta de los propios medios o de los influenciados por ella, y a menudo los medios propios no están integrados  entre sí ni en la pastoral de  conjunto (Documento de Puebla 1070).  María nos da un ejemplo de prontitud y de comunión  para llevar la Buena noticia de Cristo con esperanza y amor.  
Pbro. Salvador Calva  Jiménez  email.  escribanos                 clip